sábado, enero 31, 2009

Aventuras (I)

La torre de mi ordenador empezó a hacer un ruido insoportable, de esa clase de ruidos insoportables que suenan cuando un ventilador decide torturarte horriblemente.

Durante dos meses aguanté a base de darle golpes. Al tercero decidí que iba siendo hora de saber qué estaba pasando ahí dentro: el ventilador de la tarjeta gráfica era el culpable.
Lo saqué, dejé la torre abierta, puse mi ventilador grande a enfriar y decidí ir a una tienda a buscar un sustituto... otro día.

El hecho es que dos semanas después, en Santiago, fui por fin a la tienda, y me encuentro con cuatro personas delante de mí. A medida que espero van llegando más. Llenamos la tienda. La cola avanza un puesto por fin. Dos puestos... tres puestos... Ya voy yo, sólo falta esa señora, ¡ya casi puedo tocar el mostrador! Ya casi...

-Hola, quería un portátil.
-¿Un portátil? ¿Ya sabe lo que quiere? ¿Ha mirado el catálogo?
-No, no he mirado nada.

lunes, enero 19, 2009

Mal nombre

Para hacerlo más sencillo, vamos a utilizar notación de exponenciales complejas.
En clase de mecánica.
Sin embargo, sólo era una excusa para decir que no me apetece escribir. Estoy con pocos ánimos, me molesta todo, me enfado más fácilmente, estoy cansado de muchas cosas y no se me ocurre qué escribir. Aunque como siempre escribía sobre mí, supongo que no escribo nada porque nada de lo que me ocurre me parece interesante. Quizá hace un año o dos sí me lo habría parecido.

Estoy en la facultad, no debería mirar las pantallas de los demás, pero el de en frente a mi izquierda tiene puesto un vídeo de un hombre "retozando" con una muñeca inchable...
En fin.

Editado: en mi vocabulario, herizo lleva h e inchar no. Son palabras que se me resisten.