domingo, enero 27, 2008

¿Sabías que...

...la universidad nació como una iniciativa para impedir el disfrute del Carnaval?

sábado, enero 26, 2008

Un terrible destino

Hace un poco de frío, y me cuesta escribir. Tengo los dedos algo entumecidos... Pero, de todas formas, he decidido salir de mi piscina de apuntes durante unos instantes para realizar alguna labor prosocial, tal como la que sigue:

Quiero advertir a mis cero lectores del terrible destino que nos aguarda. Empezó como sabroso alimento, logró conquistar otros mundos, continuó con Internet, llegó a Japón, el Japón del mundo real, de un modo parecido al que utilizó el agente Smith para "salir" de Matrix (vaya, creo que es la primera vez que menciono la película en el blog), y acabará en todo aquello que leamos.

Es inevitable.
Algo que no entiende el presidente de la comunidad de vecinos del piso en el que estoy en Santiago. Ha colocado un cartel en el portal advirtiendo que no se admite publicidad. Por el momento parece haber funcionado... pero todo acabará en cuanto algún repartidor se entere de que sus folletos caben por debajo de la puerta.

Recuerdo que, cuando todavía creía que podía luchar contra "él", dediqué una tarde en la que estuve paseando a mi perro a recorrer diferentes portales... cogiendo toda la publicidad que había en los buzones, y echándola en el contenedor del reciclaje.
Pero después de que me dijesen que eso era derrochar energía, dejé de hacerlo.
Sin embargo, a día de hoy yo pensaría que más bien es hacer que los hipermercados pierdan el dinero que han invertido en empapelar los buzones... y que impido que los vecinos de dichos portales aprovechen las ofertas que se les dan a conocer en los folletos... pero, por autocomplacerme, por justificarme, diré... ¿qué demonios hacían todos esos papeles en los buzones de publicidad sin que nadie los cogiese? Nada. Acabarían mojándose por la lluvia, compactándose y formando una masa de papel óptima para moldearlo y hacer figuras. Mejor reciclarlo.

Figuras... exactamente a lo que dedicaría yo los periódicos que reparten por la calle todos los días. Recuerdo que, en una ocasión, uno de esos periódicos gratuitos traía como portada, contraportada, primera y última páginas, publicidad de un hipermercado. De segunda página estaba la portada, sí...

Así decidí no coger nunca el 20minutos, ni otros semejantes. De hecho las dos repartidoras que me cruzo todos los días para llegar a la facultad ya me conocen (al menos mientras no me afeite), y lo que me dicen ahora es... "no lo quieres, ¿verdad?", o simplemente "hola". Es toda una ventaja, pues antes me obligaban a sacar la mano del bolsillo y hacer un gesto parecido al de Qui Gon Jin al decirle a Watto que los créditos de la República debían servir... sólo que, en vez de eso, sonaba "no, gracias".

jueves, enero 10, 2008

Un Brais sin conciencia

Pensamientos:
Brais siempre había querido tener uno de esos relojes de agujas... De esos que reflejan la luz lo suficiente como para que pueda verse un círculo en la pared. Pero nunca había llevado más que un reloj digital, que ni la reflejaba ni era redondo... así que no cumplía bien esa función.
Siempre pensaba en que, desde parbulario, los poseedores de tales herramientas de tortura las habían aprovechado al máximo los días de verano, luminosos, en clase. Había tenido que soportar en sus ojos crueles círculos de luz disparados por sus rivales... pero no podía defenderse.

Pasaron los años, y fue olvidándose de aquello, pues los malos recuerdos suelen ir borrándose, aunque nunca del todo, como él mismo pudo comprobar.
Y es que más de una década después, digamos 1,2 décadas después de aquello, Brais compró el que sería su segundo reproductor de mp3. El primero le había salido gratis, pero no tenía ni pantalla.
Este nuevo aparato supuso un cambio importante en su vida:

Cierto día iba él caminando por una callejuela de Santa Cristina, con el reproductor de mp3 colgando del cuello, sobre la camiseta. Como iba caminando rápido, le iba rebotando sobre el pecho. Entonces, se fijó en que una pequeña luz se movía en el muro que había a su izquierda. Se paró, y la luz dejó de moverse. Era el reflejo, cuadrado, de la pantalla de su aparato.
Fue en ese momento cuando recordó aquellos terribles tiempos, y lo mucho que había deseado tener algo parecido a lo que ahora se había puesto al cuello. Pero de todas formas, no era un reflejo en forma de círculo, no valía.
Brais maravillado ante el leve, pero existente, reflejo de su reproductor de mp3.
Pero ahí no acabó la historia, claro.
Volvió a olvidarse de ello durante unas 0,1 décadas más, hasta que, dando patadas a unas hojas resecas que había en una acera, se encontró de nuevo con aquel reflejo...
Sin embargo, en ese momento estaba demasiado ocupado pensando en la Lotería Nacional de Tráfico, de la que había comprado un décimo hacía poco. Así que no le prestó demasiada atención.

No obstante, pasarían poco más que unas 0,025 décadas a partir de aquel último encuentro con el reflejo cuadrado, hasta que, definitivamente, lo consiguió: un reloj de agujas.
Al principio no se dio cuenta del detalle... pero, obviamente, más tarde sí. Al fin lo tenía, al fin podía vengarse de todo aquello, de aquellas crueles personas que lo habían atormentado tanto...

Brais entrenando con ayuda de una linterna para la posterior fase de tortura vengativa.
Tras ver esto, yo mismo traté de convencerlo de lo contrario. No podía ser bueno que Brais dejase sus estudios para aterrorizar a los causantes de su mal. Sería uno de ellos. Pero eso no le provocó efecto alguno. Continuó con sus macabros planes.

Cierto día, iba él dispuesto a abrir luz contra su primera víctima. Estaba cerca, no podía fallar... Pero se detuvo. No continuó con aquello.
La razón es sencilla: recordó que no podía ser malvado hasta 2009, así que escuchó mi voz y cejó en su empeño.
Pero temo no poder responder de él cuando el 2008 empiece a ser el pasado.

sábado, enero 05, 2008

Porque me apetece imitar a un fotolog


Porque, obviamente, no me gustan las hipócritamente interminables listas de porqués.
Porque porque tiene seis letras, y te quiero ocho y un espacio, o nueve caracteres en total.
Porque no me gustan los cuartos de baño.
Porque porque, porqué y por qué son diferentes.
Porque excluyen de los comentarios a los no miembros.
Porque he reordenado la lista para que no se note que la calidad de porqués decae.
Porque el límite de veinte comentarios es excesivo y fomenta la desgana.
Porque la foto que he puesto ahí arriba no significa nada en realidad.
Porque no permite editar.
Porque todo el mundo sabe que si en cinemática tienes el vector de posición, lo tienes todo.
Porque ésta es una lista de las del montón.
Porque sí me apetece escribir.
Porque en realidad sí me gustan los comentarios.
Porque no me gusta la profundidad tan profunda que no significa absolutamente nada.
Porque no me va el texto de color rosa (oscuro) sobre fondo de color rosa (claro).
Porque una imagen sólo de vez en cuando vale más que mil palabras.
Porque tenía ganas de criticar porque sí.
Porque soy demasiado feo como para hacerme un egolog, aunque para un fotolog no.

viernes, enero 04, 2008

Más de lo mismo

Para empezar el 2008 se me ocurrió recurrir a una idea que había abandonado hace aproximadamente un año y medio... y que tuve en aquel verano del 2006, cuando esto empezó...
Ese día, nublado, frío, estaba yo con los pies metidos hasta los tobillos en la ría del Burgo, quitándome las sandalias para subirme al skiff (foto nº18) y aprender a remar en él... Pero como no hacía ni dos o tres días que me había creado el blog, estaba constantemente pensando qué escribir en él. Necesitaba ideas, como ahora... pero en ese momento tuve una, a raíz de quitarme las sandalias: buscar qué demonios era el velcro, de dónde había salido, etc... y escribir sobre él.
El problema con el que me he encontrado a la hora de intentar hacerlo es que no tiene una historia muy compleja, aunque sí curiosa, y cito textualmente de la página oficial:
La historia del descubrimiento del VELCRO® empieza por un cardo alpino en 1941. El ingeniero suizo George de Mestral copió el mecanismo de estas plantas e inventó un sistema de cierre revolucionario: el sistema de cierre gancho “hook” y bucle “loop”...

No es que el velcro se descubriese, pero es lo que pone.
Me recuerda a dos cosas. La primera, a cuando, de pequeño, me dedicaba a pegar en los jerséis de los demás lo que creo haber identificado ahora como Bromus sp, pero no podría jurar que sea ésa la planta en cuestión. Parecer, se parece. Empecé a buscarla pensando en que tenían forma de espigas de trigo, y ésa es la que más me convence. Fuera como fuese, el sistema parece... similar.
Lo otro que me recuerda es algo que nos contó en clase un profesor de 3º... de primaria. Una vez nos trajo unos imanes a clase... y quiso explicarnos su "historia", así que mencionó que los "descubrieron" unos campesinos que, caminando por el monte, se dieron cuenta de que había "piedras" que se pegaban a los clavos de sus botas, la magnetita. Aunque también es cierto que la historia que aparece en la Wikipedia es parecida, pero no del todo igual. Al menos lo que yo entiendo ahí es que cierto posible pastor pisó unas rocas con magnetita y sus botas se aferraron a ellas, es decir, que las rocas eran más grandes que las botas, y no al revés... aunque el apartado de "Aspecto" sugiera todo lo contrario.