viernes, enero 04, 2008

Más de lo mismo

Para empezar el 2008 se me ocurrió recurrir a una idea que había abandonado hace aproximadamente un año y medio... y que tuve en aquel verano del 2006, cuando esto empezó...
Ese día, nublado, frío, estaba yo con los pies metidos hasta los tobillos en la ría del Burgo, quitándome las sandalias para subirme al skiff (foto nº18) y aprender a remar en él... Pero como no hacía ni dos o tres días que me había creado el blog, estaba constantemente pensando qué escribir en él. Necesitaba ideas, como ahora... pero en ese momento tuve una, a raíz de quitarme las sandalias: buscar qué demonios era el velcro, de dónde había salido, etc... y escribir sobre él.
El problema con el que me he encontrado a la hora de intentar hacerlo es que no tiene una historia muy compleja, aunque sí curiosa, y cito textualmente de la página oficial:
La historia del descubrimiento del VELCRO® empieza por un cardo alpino en 1941. El ingeniero suizo George de Mestral copió el mecanismo de estas plantas e inventó un sistema de cierre revolucionario: el sistema de cierre gancho “hook” y bucle “loop”...

No es que el velcro se descubriese, pero es lo que pone.
Me recuerda a dos cosas. La primera, a cuando, de pequeño, me dedicaba a pegar en los jerséis de los demás lo que creo haber identificado ahora como Bromus sp, pero no podría jurar que sea ésa la planta en cuestión. Parecer, se parece. Empecé a buscarla pensando en que tenían forma de espigas de trigo, y ésa es la que más me convence. Fuera como fuese, el sistema parece... similar.
Lo otro que me recuerda es algo que nos contó en clase un profesor de 3º... de primaria. Una vez nos trajo unos imanes a clase... y quiso explicarnos su "historia", así que mencionó que los "descubrieron" unos campesinos que, caminando por el monte, se dieron cuenta de que había "piedras" que se pegaban a los clavos de sus botas, la magnetita. Aunque también es cierto que la historia que aparece en la Wikipedia es parecida, pero no del todo igual. Al menos lo que yo entiendo ahí es que cierto posible pastor pisó unas rocas con magnetita y sus botas se aferraron a ellas, es decir, que las rocas eran más grandes que las botas, y no al revés... aunque el apartado de "Aspecto" sugiera todo lo contrario.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

ya conocia la historia, lo vi en un documental de "inventos copiados de la naturaleza" de hecho el tio tenia un perro lanudo-ovejero algo asi como el tuyo pero de mayor tamaño y orejas mas grandes, y se ve que al fulano se le encendio la bombilla
curiosa historia...