lunes, diciembre 07, 2009

Sobre la Wikipedia

Hoy me pregunto aquí en QAZ, mis querid...
Oh, de acuerdo, de acuerdo, sé que esto es emocionante, estoy volviendo a escribir. Pero no os emocioneis tanto, pues os recuerdo, mis límite-de-exponencial-decreciente lectores, que no se supone que estéis leyendo esto.
Como iba diciendo, me pregunto hoy aquí en QAZ, ¿es realmente la Wikipedia un medio fiable de satisfacer nuestra voracidad de información? ¿Se adapta a nuestras necesidades de la vida cotidiana, de los estudios, o el trabajo? En definitiva, ¿proporciona información realmente útil y veraz?

Uno podría afirmar que, en efecto, la Wikipedia puede presumir de disponer de referencias en todos aquellos artículos sobre ciencia, historia, economía... ¿pero qué hay de aquellos sobre asuntos tan triviales que no parezca siquiera sensato comprobar si se ajustan a la realidad?

Por ejemplo, veamos el artículo sobre la chuleta. No contiene referencias, y sin embargo hace afirmaciones que podrían llevar a grave confrontación: "puede tener su etimología en el valenciano xulleta que significa costilla". Sin referencias, algún valenciano podría resultar herido en una conversación con un catalán. ¡Pero eso no es todo!

Fijémonos también, por ejemplo, en una receta típica inglesa: Jacket potato.
En el artículo, el autor, quien quiera que haya sido, se permitió la licencia de proponer unos tiempos de asado para la patata tanto para un horno convencional (2 horas) como para un horno microondas (45 minutos).
Sería gracioso que alguien fuese tan estúpido de pensar que esos 45 minutos para microondas tienen algún fundamento, y decidiese, por ejemplo, ir al cajón en el que las patatas están guardadas en su casa, sacar dos o tres de las más grandes, lavarlas bien, y meter una en el microondas para probar.
Ese mismo estúpido también estaría, probablemente, mirando para la puerta del horno durante veinte minutos, para decidir entonces, y sólo entonces, que está cansado de esperar tanto, y que es buen momento para comprobar si alguien le ha escrito algo en su cliente de mensajería instantánea.
Comportándose de forma no tan idiota, sugiere al contacto que le había escrito que le de un aviso a los dos minutos para ir a ver las patatas, obteniendo como respuestas al cabo de 30 segundos "ya pasaron dos minutos, Brais". A pesar de haberse dado cuenta del engaño, el no tan estúpido decidió ir a comprobar su patata al microondas.
Para qué seguir hablando en tercera persona: mis queridos cero lectores, cuando llegué a la cocina vi que salía demasiada luz del horno, y cuando abrí la puerta empezaron a salir llamas de él. Por suerte, cuando cogí la patata con la mano no me quemó, y ésta acabó de apagarse en el suelo, quedando completamente negra, por dentro y por fuera.
Me tocó limpiar el horno, que todavía está de color amarillo.

Así que ya lo sabéis, cuando veáis un artículo de la Wikipedia sin referencias, temblad: podría quemar vuestra casa. Por tanto, no, no se adapta a nuestras necesidades de la vida cotidiana, definitivamente.

sábado, octubre 24, 2009

Wimbledon

Para mi primo el politólogo llorica:

¡Centre Court!

lunes, agosto 03, 2009

Patatas extrañamente modificadas

Tal y como había prometido, traigo pruebas de mis afirmaciones anteriores. Probablemente, el que no esté ocupando el puesto vacante de lector sabrá de lo que hablo, pero si no sería mejor pulsar primero en ese enlace.

Lamento decir que he perdido una de las pruebas, concretamente la B, pero mañana lo arreglaré. Sin embargo, aquí están las patatas fritas con sabor a patatas fritas:

Concretamente, el contenido debería tener sabor a "Potato crisps", que parece ser lo mismo pero con otro nombre.

Y, por supuesto, como todos estaban esperando, algunas fotos de Londres en pleno centro:





Y eso es todo por hoy. Ahora debería dormir, que aquí las 23:00 ya es el equivalente a las 7 de la mañana en España.

No he vuelto, versión adaptada a los requerimientos de la Real Academia Española

Todavía estoy en Londres, y se me hace desagradable verme obligado a escribir sin tildes. En cuanto tenga mi portátil a mano lo corregiré todo.
Argh. Es que duele.

Tan sólo quería daros una noticia, mis ya desde luego inexistentes o en caso contrario extraordinariamente pacientes lectores: hoy he comido patatas fritas de bolsa con sabor a patatas fritas de bolsa. Lo peor de todo es que era un sabor artificial.

Así mismo, mis obtusos lectores, he comido nueces de Brasil. Dejan un regusto "picante" en la garganta, y van cargadas de selenio. Pero lo más importante es que las nueces de Brasil contienen frutos secos, tal y como me advirtió el paquete al mirarlo por la parte de atrás.

En cualquier caso, tuve la oportunidad de probar una tableta Snickers, o quizá tres o cuatro o cinco, y eso lo compensa casi todo. El chocolate con cacahuetes y caramelo ayuda a perdonar toda clase de excentricidades anglosajonas, que no inglesas: también quiero incluir a los escoceses. Tengo entendido que esos hombres fríen en mantequilla las tabletas de chocolate antes de comérselas, aunque quizá esos eran los irlandeses.

Esta noche, alguna foto como prueba de todo esto.

No he vuelto

Todavia estoy en Londres, y se me hace desagradable verme obligado a escribir sin tildes. En cuanto tenga mi portatil a mano lo corregire todo.
Argh. Es que duele.

Tan solo queria daros una noticia, mis ya desde luego inexistentes o en caso contrario extraordinariamente pacientes lectores: hoy he comido patatas fritas de bolsa con sabor a patatas fritas de bolsa. Lo peor de todo es que era un sabor artificial.

Asi mismo, mis obtusos lectores, he comido nueces de brasil. Dejan un regusto "picante" en la garganta, y van cargadas de selenio. Pero lo mas importante es que las nueces de Brasil contienen frutos secos, tal y como me advirtio el paquete al mirarlo por la parte de atras.

En cualquier caso, tuve la oportunidad de probar una tableta Snickers, o quiza tres o cuatro o cinco, y eso lo compensa casi todo. El chocolate con cacahuetes y caramelo ayuda a perdonar toda clase de excentricidades anglosajonas, que no inglesas: tambien quiero incluir a los escoceses. Tengo entendido que esos hombres frien en mantequilla las tabletas de chocolate antes de comerselas, aunque quiza esos eran los irlandeses.

Esta noche, alguna foto como prueba de todo esto.

sábado, mayo 02, 2009

i

i
Unidad imaginaria.
¡Pero eso no puede ser! ¡Lo definido no puede entrar en la definición!

Policía

Este miércoles a mediodía estaba yo solo en el piso, en Santiago.
Mi primo y yo habíamos planeado cocer un guiso, así que, mientras él no aparecía, fui pelando patatas y zanahorias, sacando los guisantes de la nevera y preparando la ternera en la sartén. Ni ajo, ni cebolla ni condimento alguno, excepto sal. ¡Está loco! Pensaréis. No, no. Es que, escondidas en algún oscuro rincón de ese horrible lugar, todavía tenía dos bolsitas de la, indiscutiblemente, mejor salsa del mundo. Por desgracia sólo la hay a la venta en Alemania... así que tendré que aguantarme sin ella un tiempo más.

Después de freir un poco la carne para dejarla dorada por fuera, esperé a que el agua estuviese caliente y la eché dentro junto con las zanahorias y los guisantes.
Me puse a esperar el momento de echar las patatas viendo la televisión. Gripe por aquí, gripe por allá... cambio de canal, gripe, cambio otra vez, gripe, voy a volver a cambiar... ¡y suenan todos los timbres del edificio! Uno detrás de otro. ¡Vaya! Debe de ser importante, pensé... así que me levanté y cogí el telefonillo.
-¿Sí?
-¡Poblicía!
-Eh... sí.
Y abrí. ¿Policía? ¿Habrá pasado algo?
Puse el ojo en la mirilla de la puerta. Los vecinos de en frente debieron de coger el telefonillo cuando yo abrí, así que también les entró curiosidad y abrieron la puerta un poco, para mirar por una rendija. No subían, pero empecé a oir ruidos abajo (vivo en un primero).
Qué raro...
Esperé medio minuto, seguía habiendo ruidos abajo, pero nadie subía, ni se movía el ascensor... así que cogí mis llaves, abrí la puerta, los vecinos cerraron la suya, y bajé a mirar. Era un cartero comercial llenando de folletos nuestros buzones.
Poblicía... o pobliciá, ¡dijo cualquier cosa menos publicidad!. Seguro que todo formaba parte de un astuto plan para que algún idiota le abriese el portal.

Por supuesto, el guiso quedó excelente. Y la mejor salsa del mundo se hizo en dos minutos. Donde esté ésta, que se quite el hambre.